Nuevo capítulo en la interna libertaria: crece la tensión entre Milei y Villarruel por el acto del Día de la Bandera

La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel atraviesa uno de sus momentos más conflictivos desde la llegada de ambos al Gobierno. A pocos días de la celebración por el Día de la Bandera en Rosario, la disputa interna volvió a quedar expuesta por la incertidumbre en torno a la participación de la titular del Senado en el acto oficial.

Según trascendió, desde el entorno de Villarruel hicieron saber que la vicepresidenta tiene la intención de asistir a la ceremonia patria que se realizará en la ciudad santafesina y que contará con la presencia del mandatario nacional. Sin embargo, hasta el momento no habría recibido una invitación formal, situación que alimentó las especulaciones sobre un nuevo desplante por parte de la Casa Rosada.

La tensión entre ambos dirigentes viene escalando desde hace meses. La distancia política y personal ya había quedado en evidencia en distintos actos institucionales, donde la vicepresidenta fue marginada de actividades oficiales organizadas por el Ejecutivo. En ese contexto, el posible encuentro entre Milei y Villarruel en Rosario genera expectativa tanto dentro como fuera del oficialismo.

Fuentes cercanas a la vicepresidenta sostienen que ella mantiene su decisión de participar de los actos patrios y remarcan que continuará cumpliendo con su rol institucional. Del otro lado, sectores del Gobierno consideran que Villarruel mantiene una agenda propia y que desde hace tiempo quedó alejada del núcleo de decisiones de la administración libertaria.

La organización del acto por el Día de la Bandera involucra también a las autoridades de la provincia de Santa Fe y de la ciudad de Rosario. No obstante, cuando el Presidente confirma su presencia, gran parte de la coordinación protocolar y de seguridad queda bajo la órbita nacional, lo que vuelve más relevante la discusión sobre quiénes serán invitados oficialmente al evento.

Mientras tanto, la interna libertaria suma un nuevo episodio en medio de un escenario político complejo para el Gobierno. Lo que en 2023 fue una fórmula electoral unificada hoy muestra señales de un distanciamiento cada vez más profundo, con diferencias que ya no se ocultan y que vuelven a quedar expuestas en una de las fechas patrias más importantes del calendario argentino.