La Liga de Intendentes del Partido Justicialista volvió a reunirse este miércoles en la Quinta de San Vicente y dio una nueva señal de fortalecimiento político. El espacio incorporó al intendente de Baradero, Esteban “Tito” Sanzio, quien se convirtió en el duodécimo integrante del grupo, en un movimiento que busca ampliar su influencia dentro del peronismo de la provincia de Buenos Aires.
Del encuentro participaron, entre otros, los intendentes Marisa Fassi (Cañuelas), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza), Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Federico Susbielles (Bahía Blanca) y Juan Pablo García (Dolores). También estuvieron presentes dirigentes legislativos y referentes históricos del peronismo bonaerense.
La incorporación de Sanzio no pasó inadvertida. El jefe comunal mantenía un perfil cercano al kirchnerismo y su llegada es interpretada como una muestra de que la Liga continúa ampliando su volumen político en un escenario donde las distintas corrientes del PJ buscan reacomodarse de cara a los próximos desafíos electorales.
El encuentro se realizó pocas horas después de la reunión que los intendentes mantuvieron con el gobernador Axel Kicillof. Allí analizaron el complejo escenario económico y social que atraviesa la provincia y coincidieron en la necesidad de fortalecer la presencia territorial de los municipios frente al impacto que las políticas nacionales tienen sobre las economías locales, el empleo y los servicios públicos.
En ese marco, los jefes comunales confirmaron que participarán de la movilización convocada para rechazar el proyecto de Ley de Tierras promovido por el gobierno de Javier Milei, una iniciativa que genera fuertes cuestionamientos desde distintos sectores del peronismo por considerar que podría facilitar la extranjerización de recursos estratégicos.
La Liga de Intendentes nació con la intención de transformarse en un espacio de articulación política entre municipios de diferentes sectores internos del PJ. Sus impulsores sostienen que el objetivo es contribuir a la construcción de una estrategia común que permita recuperar competitividad electoral y fortalecer la unidad del peronismo bonaerense de cara a 2027.
Aunque las diferencias entre los distintos sectores del justicialismo continúan abiertas, el crecimiento de este grupo refleja que los intendentes buscan ganar protagonismo en la definición del futuro político de la provincia, apoyados en el peso territorial que representan y en la gestión cotidiana de los municipios, donde el impacto de la situación económica se percibe de manera directa.