Cañuelas: acuerdo entre el Municipio, la Cooperativa Carboni y vecinos para revisar facturación y evitar cortes

El conflicto por las facturas de electricidad en Uribelarrea y El Taladro tendrá ahora una nueva instancia de revisión y control. El Municipio de Cañuelas, autoridades de la Cooperativa de Electricidad Antonio Carboni y representantes de vecinos de ambas localidades firmaron un acta acuerdo que establece una serie de medidas sobre las mediciones, las deudas y la atención de los reclamos.

El encuentro se produjo después de los reclamos de vecinos que denunciaron fuertes incrementos en las facturas y plantearon dudas respecto de las mediciones de consumo. El Municipio ya había intervenido en el conflicto y había llevado el planteo ante el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA).

Uno de los puntos centrales del acuerdo es la realización de una nueva auditoría técnica sobre el servicio eléctrico en Uribelarrea y El Taladro. El análisis estará a cargo de profesionales independientes que serán propuestos por los propios vecinos. Para realizarlo, la Cooperativa deberá permitir el acceso a documentación técnica y contable, registros de medición, medidores e instalaciones.

La medida apunta a poner datos concretos sobre la mesa en una discusión que, hasta ahora, estuvo atravesada por reclamos cruzados. Para los usuarios, conocer cómo se mide el consumo y cómo se construyen las facturas resulta fundamental, especialmente cuando los montos pueden representar una parte importante del presupuesto familiar.

Otro de los compromisos asumidos establece que la Cooperativa analizará la instalación de una oficina semanal de atención en El Taladro. La intención es que los vecinos puedan realizar allí sus reclamos y, fundamentalmente, hacer un seguimiento de cada caso sin tener que trasladarse.

En cuanto a las deudas, quienes tengan facturas correspondientes a consumos de mayo y junio podrán acceder a planes de financiación de acuerdo con su capacidad de pago, sin recargos ni intereses punitorios.

Además, durante los próximos 30 días corridos no se realizarán cortes del suministro en Uribelarrea y El Taladro cuando la causa exclusiva sean deudas correspondientes a esas dos facturas. La medida no elimina las obligaciones de pago ni modifica la facturación habitual, pero busca evitar que el conflicto termine afectando un servicio esencial para las familias.

El acuerdo también pone el foco en uno de los puntos más sensibles del reclamo: la lectura de los medidores. La Cooperativa analizará implementar un sistema de lectura obligatoria y presencial cada 30 días, evitando períodos mayores entre una medición y otra.

Cuando no sea posible acceder a un medidor por razones ajenas a la empresa, deberá quedar constancia de esa situación y deberán buscarse mecanismos para regularizar la lectura. El objetivo es evitar que el consumo estimado se convierta en una práctica sistemática que pueda perjudicar a los usuarios.

El acta fue firmada por representantes municipales, de la Cooperativa y de los vecinos. Por el Municipio participaron Sebastián Demicheli Calcagno, Fernando Jantus, Laura Rial y el concejal Fernando Abdo. Por la Cooperativa estuvo su presidente, Eduardo Liñeiro, mientras que los vecinos estuvieron representados por Gustavo Archenzio, Verónica Vicente, Gastón Recalde y Eugenio Tomé.

El acuerdo no significa el cierre del conflicto. Por el contrario, abre una etapa en la que deberán comprobarse en la práctica los compromisos asumidos. La auditoría, el seguimiento de las mediciones y la respuesta a los reclamos serán claves para determinar si las diferencias planteadas por los usuarios encuentran una explicación y una solución.

También queda establecido un elemento de presión institucional: si alguna de las obligaciones asumidas no se cumple, el Municipio podrá adoptar las medidas correspondientes dentro de sus facultades de control sobre la concesión del servicio público.

Para los vecinos de Uribelarrea y El Taladro, el resultado más inmediato es evitar cortes durante los próximos 30 días por las deudas de mayo y junio y contar con alternativas de financiación. Pero el reclamo de fondo sigue siendo más amplio: tener facturas previsibles, mediciones claras y un mecanismo efectivo para reclamar cuando algo no coincide.

En un servicio esencial como la electricidad, esa discusión termina impactando directamente en la economía cotidiana de los hogares. Por eso, el verdadero resultado del acuerdo no estará solamente en su firma, sino en que las medidas anunciadas puedan traducirse en controles concretos y respuestas para los usuarios.