El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó una masiva movilización en Plaza de Mayo junto a más de un centenar de intendentes e intendentas de todo el país, en reclamo por la paralización de la obra pública y el impacto de las medidas económicas del gobierno nacional.
Entre los jefes comunales presentes estuvo la intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi, quien se sumó al planteo colectivo impulsado por la Federación Argentina de Municipios para exigir la reactivación de obras y la restitución de fondos.
La convocatoria se concentró frente al Ministerio de Economía, donde se entregó un documento con medidas urgentes. Allí, los intendentes solicitaron la puesta en marcha de proyectos paralizados y reclamaron que se retrotraiga el precio de los combustibles al 1° de marzo, ante el impacto que los aumentos generan en la gestión local.
“Vinimos a pedirle al Gobierno nacional que escuche lo que está pasando en cada distrito. Los aumentos y los recortes se sienten en la vida cotidiana de nuestra gente”, señalaron desde el documento presentado.
Durante la jornada, Kicillof advirtió que la situación se vuelve cada vez más compleja para las provincias y los municipios, y acusó al Gobierno nacional de desentenderse de sus responsabilidades, incumpliendo compromisos y recortando recursos clave para sostener obras esenciales.
En ese sentido, intendentes de distintas provincias coincidieron en que la paralización de la obra pública genera consecuencias directas en el empleo, la producción y la calidad de vida de las comunidades.
“Cuando faltan recursos y se frenan las obras, se afectan las respuestas más básicas en cada comunidad”, remarcaron.
El trasfondo del reclamo está vinculado con la decisión del gobierno de Javier Milei de frenar miles de obras públicas en todo el país, lo que, según los organizadores, provocó una fuerte caída en la inversión y en el empleo del sector.
La movilización buscó visibilizar una problemática que atraviesa a municipios de todas las provincias: la falta de recursos para sostener infraestructura básica y garantizar servicios esenciales. En ese marco, la presencia de intendentes como Marisa Fassi reflejó también el impacto concreto que estas medidas tienen en distritos del interior bonaerense como Cañuelas.
