La crisis en el sistema de salud para jubilados sumó un nuevo capítulo en todo el país. Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro de 72 horas en rechazo a una serie de cambios impulsados por el organismo que, según denuncian, implican una fuerte caída en sus ingresos y ponen en riesgo la atención de millones de afiliados.
La medida fue definida por profesionales nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral (APPAMIA), luego de la implementación de una resolución que modificó el esquema de pagos. Entre los principales cuestionamientos, los trabajadores señalan que el nuevo sistema elimina adicionales importantes y reduce significativamente los honorarios mensuales.
Según detallan, el impacto es contundente: los ingresos pueden caer hasta cerca de un millón de pesos por mes. Esto deja a muchos profesionales con salarios que apenas superan la línea de pobreza, una situación que consideran insostenible para sostener consultorios, pagar alquileres o mantener equipos de trabajo.
El conflicto no solo es salarial. Los médicos advierten que esta decisión puede generar un “éxodo masivo” de profesionales, lo que afectaría directamente la calidad de atención en el primer nivel del sistema. La figura del médico de cabecera es clave dentro del PAMI, ya que cumple un rol central en el seguimiento de enfermedades crónicas, la prescripción de tratamientos y la derivación a especialistas.
A pesar de la medida de fuerza, se garantizan las urgencias, aunque se suspendieron turnos y consultas programadas en gran parte del país.
El trasfondo del conflicto se vincula a una política más amplia de ajuste sobre el sistema de salud. En los últimos meses, distintas decisiones impactaron tanto en los trabajadores como en los jubilados, con recortes en prestaciones, cambios en coberturas y demoras en pagos.
En ese contexto, el paro aparece como una señal de alarma sobre el deterioro de uno de los pilares del sistema sanitario argentino. Si no hay respuestas oficiales en los próximos días, desde el sector ya anticipan que podrían profundizar las medidas de fuerza, en un escenario que amenaza con seguir escalando.
