Cuando el sueldo no alcanza: crece la deuda de las familias y los sindicatos vuelven a la calle

Movimientos sociales y centrales sindicales realizarán este jueves 20 de agosto una nueva movilización hacia el Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al crecimiento del endeudamiento de los hogares y cuestionar la respuesta del Gobierno nacional.

La convocatoria reúne a la UTEP, la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. La concentración está prevista para las 14, con columnas que partirán desde distintos puntos de la zona de Paseo Colón e Independencia y confluirán frente al Palacio de Hacienda.

Detrás de la protesta hay una discusión que excede la disputa política: qué ocurre cuando las familias comienzan a utilizar el crédito no para realizar una compra extraordinaria o una inversión, sino para llegar a fin de mes.

Según los datos citados por las organizaciones, alrededor de 5,8 millones de personas acumulan atrasos superiores a 90 días en sus préstamos. La tasa de incumplimiento de los créditos a hogares llegó al 12,7% en junio de 2026, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024.

El dato adquiere otra dimensión cuando se observa para qué se utiliza ese dinero. En numerosos hogares, el endeudamiento aparece asociado al pago de alimentos, medicamentos, alquileres, servicios y otros gastos básicos.

La consecuencia es una especie de círculo difícil de romper: se utiliza una tarjeta, un préstamo o una billetera virtual para cubrir un gasto inmediato y, al mes siguiente, aparece una nueva cuota que vuelve a presionar sobre un ingreso que ya estaba comprometido.

Las plataformas financieras y las billeteras virtuales también forman parte de este escenario. De acuerdo con los datos difundidos, presentan niveles elevados de morosidad entre sus usuarios, lo que refleja la creciente utilización de estas herramientas como mecanismo para afrontar gastos cotidianos.

El Gobierno nacional sostiene una posición diferente. El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, han planteado que las deudas contraídas entre particulares deben resolverse dentro de esa relación y descartaron una asistencia estatal directa para quienes se encuentran en mora.

Las organizaciones sindicales y sociales cuestionan esa mirada y sostienen que no alcanza con hablar de responsabilidad individual cuando una parte de los hogares debe recurrir al crédito para cubrir necesidades básicas.

La discusión también llegó al Congreso, donde distintos bloques opositores impulsaron iniciativas para facilitar la salida de las familias sobreendeudadas, con propuestas que incluyen refinanciación, reducción de intereses y nuevos mecanismos de crédito.

Mientras tanto, la movilización vuelve a poner en escena una cuestión que se mide en números, pero se siente en la vida diaria: cuánto queda del salario después de pagar las cuotas, los servicios, el alquiler y la comida.

El endeudamiento familiar dejó de ser solamente una cuestión financiera. Para miles de hogares, se convirtió en otra forma de llegar a fin de mes. Y ese será el eje del reclamo que este jueves volverá a llevar a los sindicatos y movimientos sociales a las calles.