La crisis económica continúa golpeando el bolsillo de millones de argentinos y el consumo masivo volvió a mostrar números negativos durante los primeros meses de 2026. Distintos informes privados y relevamientos sectoriales reflejan que las ventas en supermercados, autoservicios y comercios minoristas siguen sin recuperarse, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la aceleración de los precios.
Según datos difundidos por consultoras especializadas y entidades comerciales, el consumo acumuló una caída del 3,3% durante el primer cuatrimestre del año, consolidando una tendencia negativa que ya lleva varios meses consecutivos. El deterioro afecta especialmente a productos básicos de consumo diario, mientras crece la preocupación entre comerciantes y pequeñas empresas.
Los supermercados y autoservicios mayoristas registraron fuertes bajas interanuales en diferentes rubros, especialmente alimentos, bebidas y productos de limpieza. En paralelo, las ventas minoristas también mostraron retrocesos sostenidos, impulsados por el ajuste en los ingresos y la suba constante de tarifas y servicios.
El panorama económico también impacta en productos históricos del consumo argentino. Durante los primeros meses de 2026 cayó la compra de carne vacuna y yerba mate, dos alimentos emblemáticos de la mesa familiar, como consecuencia de los aumentos de precios y la pérdida del salario real.
A esto se suma el deterioro general de la actividad económica. Distintos indicadores industriales y comerciales muestran caídas consecutivas en sectores clave de la producción nacional, mientras las importaciones y la apertura económica generan preocupación en empresas y trabajadores.
Mientras el Gobierno nacional insiste con mostrar señales de recuperación, los números del consumo reflejan otra realidad: familias que compran menos, comercios con menor movimiento y una economía que sigue lejos de recuperar dinamismo.
