Axel Kicillof encabezó en Avellaneda un multitudinario plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en una demostración de fuerza que buscó mostrar que su espacio ya no pretende limitarse a la política bonaerense. Con dirigentes, intendentes, legisladores, organizaciones sociales, referentes sindicales y militantes de distintas provincias, el gobernador volvió a quedar en el centro de la discusión sobre el futuro del peronismo.
El encuentro tuvo lugar en la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico y reunió a miles de personas. Desde el público aparecieron las consignas de “Axel presidente”, aunque Kicillof evitó formalizar una candidatura para 2027 y concentró su discurso en la construcción política.
“Las nuevas canciones se arman en conjunto”, planteó el gobernador, en una frase que sintetizó buena parte del mensaje del acto: construir una alternativa con una estructura propia, territorial y federal, sin depender de una conducción definida exclusivamente desde Buenos Aires.
La jornada también expuso las diferencias que atraviesan al peronismo. El crecimiento del MDF se desarrolla en paralelo a la estructura de La Cámpora, al reposicionamiento de Sergio Massa y a las estrategias de los intendentes, que mantienen un peso decisivo en el territorio.
Kicillof viene recorriendo distintas provincias y sumando dirigentes a su espacio. El objetivo es ampliar una construcción que nació con fuerte presencia bonaerense y darle una dimensión nacional. Para eso, el desafío no pasa solamente por reunir militantes en un acto, sino por consolidar una organización capaz de sostenerse en cada distrito.
Durante el encuentro, el gobernador volvió a cuestionar al gobierno de Javier Milei por sus políticas económicas, el vínculo con las provincias y el freno de obras públicas. También defendió la necesidad de recuperar un Estado con presencia en áreas como salud, educación, trabajo y producción.
El escenario elegido y la magnitud de la convocatoria dejaron una señal política que trasciende el acto: Kicillof busca ocupar un lugar central en la reorganización del peronismo y, aunque todavía no haya una candidatura anunciada, el horizonte de 2027 ya forma parte de la discusión.
El MDF tiene ahora por delante la parte más difícil de cualquier construcción política: transformar una demostración de fuerza en presencia territorial, organización y una propuesta que pueda ampliar su base más allá del núcleo propio.
Por ahora, Kicillof no lanzó oficialmente su candidatura. Pero después de Avellaneda, la pregunta sobre qué lugar ocupará en 2027 dejó de ser una discusión exclusivamente interna y volvió a instalarse en la agenda política nacional.