El Concejo Deliberante de Cañuelas aprobó por unanimidad una ordenanza que establece nuevas obligaciones para las empresas que utilizan postes y tendidos de redes en la vía pública. La norma apunta a ordenar una infraestructura que creció en los últimos años y que, en muchos casos, resulta difícil de identificar cuando aparecen problemas, daños o elementos abandonados.
La iniciativa tiene como antecedente dos proyectos presentados por la concejala Carolina Rasquetti, integrante del bloque Fuerza Patria-PJ. Las propuestas fueron posteriormente unificadas en comisión y, a partir de ese trabajo legislativo, se conformó el texto que finalmente fue sancionado como Ordenanza N° 3827/26.
Uno de los ejes centrales es que las empresas que utilizan postes para el tendido de redes deberán identificarlos de manera clara y visible, mediante una nomenclatura numérica o alfanumérica y, eventualmente, utilizando colores que permitan reconocer a quién pertenece cada estructura.
La medida busca resolver una situación bastante cotidiana: cuando un poste se encuentra deteriorado, un cable genera un riesgo o aparece infraestructura abandonada, no siempre resulta sencillo determinar qué empresa es responsable. Con la identificación obligatoria, el Municipio contará con una herramienta adicional para fiscalizar y para establecer responsabilidades ante reclamos o eventuales accidentes.
La ordenanza también establece que las empresas deberán presentar ante la Municipalidad sus métodos de identificación y, dentro de un plazo de 180 días, entregar a la Secretaría de Obras Públicas un relevamiento de todos los postes y cables instalados en el distrito. Ese informe deberá incluir la ubicación de cada elemento, su estado y el plan previsto para su mantenimiento o reemplazo.
Otro punto alcanza a las empresas que alquilen o concesionen sus postes a terceros. En esos casos también deberán identificar a quienes utilizan esas estructuras, tanto en el propio poste como en el relevamiento que deberán presentar ante el Municipio.
Pero la norma no se limita a identificar lo que está instalado. También incorpora una cuestión que fue planteada expresamente por Rasquetti en su proyecto original: el retiro de la infraestructura que deja de utilizarse.
La ordenanza establece que las empresas de telecomunicaciones, telefonía, televisión e internet deberán retirar cables, soportes y demás elementos que queden fuera de servicio cuando implementen nuevas tecnologías o reemplacen infraestructura existente. La obligación deberá formar parte de sus planes de mantenimiento, modernización y expansión de redes.
El planteo cobra especial relevancia en un contexto de transformación tecnológica. La expansión de la fibra óptica, las nuevas modalidades de telefonía e internet y otros sistemas fueron reemplazando progresivamente tendidos tradicionales. Sin embargo, el cambio tecnológico no siempre estuvo acompañado por el retiro de las instalaciones anteriores.
Durante su intervención en el Concejo, Rasquetti señaló particularmente el caso de la antigua red de telefonía fija, vinculada históricamente a Telefónica Argentina y actualmente a Movistar Hogar. Según explicó, en distintos sectores del distrito permanecen postes y tendidos que ya no cumplen una función, generando situaciones que pueden afectar la seguridad y el orden urbano.
La concejala sostuvo que la modernización tecnológica es necesaria y representa una mejora en los servicios, pero planteó que ese proceso debe realizarse de manera responsable y acompañado por el retiro de aquello que deja de utilizarse.
La ordenanza también contempla un régimen de sanciones, cuya incorporación y determinación quedará a cargo del Departamento Ejecutivo mediante la normativa tributaria y fiscal. Además, faculta al Ejecutivo municipal a retirar de la vía pública aquellos postes y cables que no hayan sido reconocidos por ninguna persona física o jurídica, tomando previamente los recaudos necesarios.
Otro aspecto incorporado es la remisión de la norma al ENACOM y a las empresas prestadoras alcanzadas, con el objetivo de ponerlas formalmente en conocimiento de las nuevas disposiciones.
En términos concretos, la ordenanza busca que el crecimiento de las redes no se traduzca simplemente en más cables y postes sobre calles y veredas, sino que exista información sobre quién los coloca, quién los utiliza, en qué condiciones se encuentran y qué ocurre cuando dejan de prestar servicio.
El desafío estará ahora en la implementación. El relevamiento de la infraestructura existente y el control posterior serán claves para determinar si la nueva normativa logra transformar una problemática que muchas veces queda naturalizada en el paisaje cotidiano de Cañuelas: postes sin identificación, cables en desuso y redes cuya responsabilidad no siempre resulta evidente.
La aprobación por unanimidad marca un consenso político alrededor de la necesidad de ordenar el uso del espacio público. El próximo paso será convertir esa decisión legislativa en controles efectivos y en respuestas concretas para los vecinos.