La decisión del gobierno de Javier Milei de avanzar con la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a generar una fuerte polémica tanto dentro como fuera del país. El tema comenzó a debatirse este lunes en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud que se desarrolla en Ginebra, donde distintos representantes internacionales analizan el escenario planteado por la administración libertaria.
La medida impulsada por el Ejecutivo nacional abrió interrogantes legales, políticos y sanitarios. Uno de los puntos más discutidos tiene que ver con que la incorporación de Argentina a la OMS fue aprobada a través de una ley del Congreso en 1948, por lo que diversos especialistas sostienen que una eventual salida también debería pasar por el Poder Legislativo y no quedar solamente en manos del Presidente.
Además, desde distintos sectores vinculados a la salud pública expresaron preocupación por las consecuencias que podría traer el alejamiento del organismo internacional. Médicos, científicos y organizaciones sanitarias advirtieron que abandonar la OMS podría afectar el acceso del país a programas de cooperación internacional, información epidemiológica, asistencia técnica y mecanismos de articulación ante emergencias sanitarias.
El debate también ocurre en un contexto delicado para el sistema sanitario argentino. En las últimas semanas crecieron las alertas por distintos brotes epidemiológicos y enfermedades infecciosas, situación que volvió a poner en discusión la importancia de mantener vínculos con organismos internacionales especializados en salud pública.
En paralelo, también trascendió que existirían discusiones administrativas vinculadas a aportes pendientes y al mecanismo formal que debería seguirse para concretar una eventual salida. La situación despertó repercusiones en distintos espacios políticos y sociales, donde cuestionan la decisión del Gobierno nacional y alertan sobre el impacto que podría tener en materia sanitaria y diplomática.
Mientras tanto, la Asamblea Mundial de la Salud continúa analizando el escenario argentino en medio de un clima de incertidumbre. La postura adoptada por la gestión de Javier Milei suma un nuevo foco de conflicto internacional y vuelve a encender el debate sobre el rol del Estado y la relación de Argentina con los organismos multilaterales.
