El exboxeador y campeón mundial Jorge “Roña” Castro volvió a encender las alarmas sobre la situación social que atraviesan miles de familias en los barrios populares. Desde hace años sostiene una extensa red de comedores y merenderos, pero asegura que nunca vivió un escenario de demanda tan crítico como el actual, marcado por el derrumbe del poder adquisitivo y la ausencia total de ayuda del gobierno nacional.
Castro, una figura histórica del deporte argentino que desde la pandemia volcó su energía al trabajo social, explicó que el crecimiento de personas que se acercan por un plato de comida se volvió insostenible. “Antes recibíamos a 2.100 personas, hoy tenemos 6.400. Si antes dábamos un plato de comida, ahora damos tres. Cada vez viene más gente grande, jubilados que no pueden comprar ni lo básico”, describió.
Su red de asistencia surgió como un gesto solidario en pleno confinamiento: “En la pandemia abrí un comedor en un gimnasio. Después abrimos tres más y ahora abastecemos otros diez. En total tenemos 14 comedores y 9 merenderos”, detalló. Lo que comenzó como una ayuda de emergencia terminó convirtiéndose en un sostén imprescindible para miles de familias expulsadas del mercado laboral o golpeadas por ingresos que ya no alcanzan.
En ese contexto, Castro cuestionó duramente las políticas económicas del presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por el deterioro social. “Cuando caminás los barrios te das cuenta de las necesidades. Nuestro país es rico, no podemos estar así. Los comedores no deberían existir, pero existen, y cada día viene más gente”, sostuvo.
Además, desmintió el discurso oficial sobre la supuesta baja de la pobreza. “Milei dice que sacó a 12 millones de la pobreza y la gente va cada vez más a los comedores”, remarcó con indignación, señalando que la realidad contradice por completo los números que anuncia el Gobierno.
El exboxeador también apuntó contra el Ministerio de Capital Humano, que dejó de garantizar la asistencia alimentaria a pesar de la crisis creciente. “El Gobierno nacional nos quitó todas las ayudas. Cada vez tenemos más gente y Nación no nos ayuda en nada. Sí nos ayuda la provincia de Buenos Aires, fábricas y comercios”, afirmó.
Mientras Milei insiste en su ajuste económico, en los comedores de Castro la fila se hace cada vez más larga. Y para miles de familias, lo que se sirve allí es lo único seguro del día.
