La salud pública volvió a encender señales de alerta en Cañuelas. Gremios del sector sanitario y organizaciones de trabajadores advirtieron sobre un posible avance del Gobierno nacional en un plan de privatización de grandes hospitales del Conurbano bonaerense, entre los que se menciona al Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner, un establecimiento clave para la atención médica de miles de vecinos de la región.
El hospital, ubicado en el distrito y de referencia para Cañuelas y partidos cercanos, cumple un rol estratégico en la atención de alta complejidad, emergencias y tratamientos que difícilmente podrían ser absorbidos por el sistema privado local. Por eso, las versiones sobre un eventual cambio en su modelo de gestión generan inquietud no solo entre los trabajadores de la salud, sino también en la comunidad que depende cotidianamente de sus servicios.
Según plantean los gremios, la iniciativa se inscribiría en la política de reformas impulsada por el gobierno de Javier Milei, orientada a reducir la intervención del Estado y abrir distintas áreas a esquemas privados o mixtos. En el caso de la salud, advierten que este enfoque puede traducirse en mayores costos, restricciones en la atención y una lógica centrada en la rentabilidad antes que en el derecho a la salud.
Además del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner, los hospitales que, según las advertencias gremiales, estarían alcanzados por el plan son el Hospital Posadas, el Hospital El Cruce, el Hospital Sommer y otros establecimientos nacionales de alta complejidad del Conurbano. Todos ellos cumplen funciones esenciales en zonas densamente pobladas y con alta demanda del sistema público.
En Cañuelas, la preocupación se vincula directamente con la vida cotidiana: el hospital no solo atiende urgencias, sino que garantiza acceso a estudios, cirugías y tratamientos prolongados para personas que no podrían afrontar los costos del sector privado. En un contexto de caída del poder adquisitivo y aumento de la demanda en hospitales públicos, cualquier modificación estructural podría profundizar desigualdades ya existentes.
Hasta el momento no hubo anuncios oficiales con precisiones sobre modalidades, plazos o alcances. Sin embargo, desde el sector sanitario reclaman información clara y participación en el debate, al tiempo que advierten que la defensa del hospital es también la defensa del acceso a la salud para toda la comunidad. Para Cañuelas, el tema no es abstracto: se trata de preservar un pilar central del sistema público local.
