El Gobierno nacional oficializó un nuevo aumento para jubilaciones y pensiones que comenzará a regir desde marzo. La medida fue publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina y establece una actualización del 2,88% en los haberes previsionales, en línea con la fórmula de movilidad vigente que ajusta los ingresos según la inflación mensual.
Con este incremento, el haber mínimo jubilatorio pasa a ubicarse en $369.600,88, un valor que vuelve a encender el debate sobre el poder adquisitivo de los adultos mayores en un contexto económico marcado por la suba constante de precios.
La actualización responde al esquema de movilidad que el gobierno implementó durante la gestión del presidente Javier Milei, el cual establece ajustes mensuales basados en el índice de inflación informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, distintos sectores políticos y sociales vienen cuestionando este mecanismo al considerar que los aumentos llegan tarde y no alcanzan a compensar el aumento del costo de vida.
Desde organizaciones de jubilados y espacios vinculados al movimiento sindical sostienen que, aun con estas actualizaciones, los ingresos continúan muy por detrás de los precios de los alimentos, los medicamentos y los servicios, gastos que representan la mayor parte del presupuesto de quienes dependen de una jubilación.
Además, el nuevo valor del haber mínimo impacta en otras prestaciones previsionales, como pensiones y asignaciones vinculadas al sistema jubilatorio administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
En medio de un escenario social complejo, distintos referentes políticos vienen reclamando una recomposición más profunda de los ingresos para jubilados, señalando que los incrementos mensuales basados únicamente en inflación no logran revertir la pérdida acumulada de los últimos años.
De esta manera, el nuevo aumento vuelve a poner en el centro del debate la situación económica de millones de jubilados y pensionados en Argentina, uno de los sectores más golpeados por la crisis y la caída del poder adquisitivo.
