La histórica cadena Garbarino quebró y la Justicia ordenó su cierre definitivo

La emblemática cadena de electrodomésticos Garbarino llegó a su final. La Justicia decretó oficialmente la quiebra de la empresa luego de que fracasara el intento de salvataje que buscaba rescatarla de la crisis financiera que arrastraba desde hace varios años.

La decisión fue tomada por el juez Fernando D’Alessandro, titular del Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, quien resolvió avanzar con la clausura definitiva de la compañía tras considerar que no existían condiciones para continuar con el proceso de concurso preventivo iniciado en 2021.

De esta manera se cierra un capítulo importante en la historia del comercio argentino. Durante décadas, Garbarino fue una de las marcas más reconocidas en la venta de electrodomésticos y tecnología, con presencia en distintas ciudades del país y una fuerte penetración en el mercado de consumo masivo.

La empresa había entrado en concurso de acreedores en noviembre de 2021, en medio de una profunda crisis económica que había deteriorado su funcionamiento y su capacidad de sostener las operaciones. Sin embargo, los problemas financieros venían desde antes: ya en 2019 habían comenzado a registrarse retrasos en el pago de salarios y dificultades para cumplir con proveedores.

Con el correr del tiempo, la situación se agravó. Tras un cambio en la estructura de propiedad, la compañía inició un proceso de achique que incluyó el cierre progresivo de sucursales en todo el país y la pérdida de miles de puestos de trabajo. En total, más de 3.800 empleados fueron despedidos como consecuencia del colapso de la empresa.

Ante la falta de propuestas viables para rescatar a la firma, la Justicia concluyó que el proceso de salvataje no podía prosperar. Por ese motivo, el tribunal decidió avanzar con la quiebra y la clausura definitiva de la cadena.

La resolución judicial también establece una serie de medidas vinculadas al patrimonio de la empresa. Entre ellas, se mantiene la inhibición general de los bienes, se ordena el cierre de las cuentas bancarias y se dispone la inhabilitación para continuar con la explotación comercial. Además, se fijaron restricciones para los directivos de la compañía, quienes no podrán salir del país sin autorización judicial.

Con esta decisión, se confirma el cierre definitivo de una marca que durante años fue protagonista del mercado de electrodomésticos en Argentina, pero que no logró recuperarse de la crisis que terminó por llevarla a la quiebra.