El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó este lunes un plenario provincial de la CGT en La Plata, donde se rindió homenaje al histórico dirigente sindical José Ignacio Rucci. En un acto colmado de trabajadores, gremialistas y dirigentes del movimiento obrero, el mandatario provincial volvió a marcar una fuerte diferencia con el gobierno de Javier Milei y su política de ajuste, endeudamiento y entrega.
“Si recurrir al FMI ya era un fracaso, pedirle un rescate del Tesoro de los Estados Unidos es un fracaso al cuadrado”, lanzó Kicillof ante el aplauso de los presentes. El gobernador estuvo acompañado por el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa; los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer y Antonio Di Tomasso; los candidatos a diputados nacionales Sergio Palazzo, Hugo Moyano (h) y Jimena López; el intendente Julio Alak; y Aníbal Rucci, hijo del dirigente homenajeado.
Kicillof advirtió que las próximas elecciones marcarán un punto de inflexión en la historia política y social del país. “El 26 de octubre le vamos a demostrar a Javier Milei que no se va a poder llevar puestos los derechos de los trabajadores ni del pueblo argentino”, afirmó.
Durante su discurso, el gobernador cuestionó las reformas estructurales que impulsa el Ejecutivo nacional. “Van a promover tres reformas: la laboral, la previsional y la impositiva. Todas pensadas para beneficiar a los más ricos, mientras reducen salarios y jubilaciones”, señaló, y desafió: “Que se animen a decirlo en voz alta, porque el pueblo va a responder en las urnas”.
Kicillof también advirtió que, si Milei es derrotado en las elecciones, podría intentar imponer esas reformas por decreto. “En el caso de que nuestro pueblo los rechace en las urnas, van a intentar impulsarlas igual, cumpliendo órdenes de afuera. Pero sepan que el peronismo y todo el campo popular no lo va a permitir”, remarcó con firmeza.
En su cierre, el gobernador volvió a cuestionar el rumbo económico del Gobierno y su reciente acercamiento a los Estados Unidos. “Estamos frente a un modelo que no camina las calles, no conoce los barrios ni pisa una fábrica. Solo sostienen la timba y la especulación financiera. Decían que lo peor ya había pasado, pero ahora hasta Donald Trump los desmiente”, ironizó, provocando una ovación de los trabajadores presentes.
