Kicillof asumió el PJ bonaerense y llamó a construir una alternativa nacional para 2027

Axel Kicillof dio su primera conferencia como presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires y dejó un mensaje claro: el peronismo debe reorganizarse, ampliar su base y empezar a construir una alternativa nacional frente al modelo de Javier Milei. Con un discurso cargado de identidad justicialista y definiciones políticas, el Gobernador marcó el inicio de una nueva etapa que lo proyecta hacia 2027.

Durante un acto en La Plata por la habilitación del Acueducto Norte, Kicillof volvió a cuestionar con dureza el ajuste del Gobierno nacional, la paralización de la obra pública y la asfixia financiera a las provincias. En ese marco, reivindicó la figura de Juan Domingo Perón como emblema del desarrollo argentino y sostuvo que cada gran etapa de crecimiento del país estuvo ligada a un Estado presente.

Ya en conferencia de prensa, se refirió al acuerdo alcanzado con Máximo Kirchner para el armado del peronismo bonaerense y lo definió como un gesto de “madurez” política. Señaló que la provincia está siendo golpeada por las políticas nacionales y que, frente a eso, el peronismo entendió que debía priorizar la unidad para defender a su pueblo.

Sin embargo, el mandatario fue más allá del escenario provincial. Aseguró que no alcanza con Buenos Aires para frenar el rumbo económico actual y planteó la necesidad de abrir una nueva etapa de construcción nacional. “Hay que empezar a hablar con todo el mundo”, sostuvo, en referencia a sectores sociales, productivos, sindicales y también a otras fuerzas políticas que estén dispuestas a enfrentar el ajuste libertario.

Kicillof remarcó que este no es un año de campaña sino de construcción política, y que el desafío es robustecer un espacio amplio que canalice la esperanza de quienes hoy padecen la caída del salario, el cierre de empresas y el deterioro del poder adquisitivo. También cuestionó la política exterior del Gobierno nacional, al considerar que existe otro camino en América Latina, donde líderes como Lula o Claudia Sheinbaum defienden los intereses de sus países sin someterse a potencias extranjeras.

Al recordar su paso por el Ministerio de Economía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, afirmó que es posible bajar la inflación sin destruir el empleo ni la industria nacional. Y advirtió que el freno de los precios no puede lograrse a costa del trabajo, el consumo y el bienestar de la población.

Aunque evitó hablar de candidaturas, el mensaje fue contundente: el peronismo debe dejar atrás internas y empezar a caminar hacia una alternativa nacional. Con la conducción del PJ bonaerense en sus manos y el liderazgo de la provincia más grande del país, Kicillof comenzó a perfilarse como una de las principales figuras del espacio de cara a 2027, con un peronismo más amplio, dialoguista y decidido a enfrentar el modelo de Milei.