La tensión política en la Cámara de Diputados sumó un nuevo capítulo luego de que el bloque libertario impulsara un pedido formal para expulsar a la diputada de Unión por la Patria, Florencia Carignano. La iniciativa se presentó tras un episodio ocurrido en plena sesión, en medio del debate por la reforma laboral que el oficialismo logró aprobar en la Cámara baja.
El planteo fue elevado por el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, a través de un proyecto de resolución que invoca el artículo 66 de la Constitución Nacional. Ese apartado habilita a cada Cámara a sancionar o incluso excluir a uno de sus miembros por “desorden de conducta”. Además de la expulsión, el texto solicita una suspensión preventiva mientras se analizan los hechos y deja abierta la posibilidad de una denuncia penal.
El episodio que detonó la ofensiva ocurrió en un clima de máxima tensión. Legisladores de la oposición cuestionaban la decisión del presidente del cuerpo, Martín Menem, de avanzar con una votación a mano alzada. En ese contexto, Carignano se acercó a la zona de Presidencia y manipuló micrófonos y otros dispositivos del recinto como señal de protesta. La escena fue registrada por las cámaras oficiales.
Horas más tarde, la diputada libertaria Lilia Lemoine difundió el video en redes sociales, lo que amplificó la polémica y endureció aún más el clima político.
Desde el oficialismo sostienen que se trató de un hecho grave que afecta el funcionamiento institucional del Congreso, al interferir con el sistema técnico que garantiza el registro de lo debatido. En cambio, desde Unión por la Patria interpretan el pedido como una maniobra de disciplinamiento contra una de las legisladoras más críticas del Gobierno dentro del recinto.
No es la primera vez que Carignano queda en el centro de la escena por su tono confrontativo, pero el intento de expulsión eleva la disputa a un nivel inédito. Ahora la discusión pasará a la comisión de Asuntos Constitucionales, que deberá analizar si corresponde avanzar con una sanción extrema o si el conflicto forma parte de la dinámica política de un Parlamento atravesado por la polarización.
