La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) confirmó este miércoles que el bono previsional para jubilados seguirá en $70.000 durante octubre, sin cambios respecto de los últimos 19 meses. La decisión implica un fuerte golpe para quienes dependen de este refuerzo, ya que la inflación acumulada en el mismo período alcanzó el 90,49%, según datos oficiales, reduciendo a la mitad el poder de compra de esta asignación.
El impacto es evidente en los gastos básicos: alimentos, tarifas y medicamentos continúan en aumento, mientras los jubilados quedan cada vez más rezagados frente al costo de vida. De acuerdo con el Centro de Economía Política de Argentina (CEPA), el bono debería rondar los $133.000 para compensar la suba de precios y evitar que los adultos mayores pierdan capacidad de consumo en la canasta esencial.
El Decreto 700/25, publicado en el Boletín Oficial, establece que el bono de $70.000 solo será percibido en su totalidad por quienes cobren la jubilación mínima. En tanto, quienes superen ese monto recibirán un proporcional, hasta alcanzar un ingreso máximo de $396.298,38.
A esto se suma que en octubre las jubilaciones, pensiones y asignaciones tendrán un aumento de apenas 1,88%, ajustado por la fórmula de movilidad que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto elaborado por el Indec.
De esta manera, el Gobierno vuelve a congelar un beneficio clave para los sectores más vulnerables, consolidando una pérdida marcada en la capacidad adquisitiva de los jubilados y pensionados.
