El Gobierno intervino en el conflicto ferroviario y dictó la conciliación obligatoria a La Fraternidad

El Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, dispuso este jueves la conciliación obligatoria en el conflicto entre el gremio ferroviario de La Fraternidad y las empresas Operadora Ferroviaria S.A, Metrovías S.A y Ferrovías S.A Concesionaria.

La medida, que rige desde la medianoche del 26 de septiembre, se extenderá por 15 días, conforme a la Ley 14.786. Durante ese tiempo, sindicato y empresas deberán retomar el diálogo y los trabajadores garantizar la normal prestación del servicio ferroviario.

El gremio había resuelto las medidas de fuerza en reclamo de mejoras salariales y de mayores inversiones en infraestructura ferroviaria. Según señalaron desde La Fraternidad, las empresas no daban respuestas concretas a esos pedidos, lo que derivó en el endurecimiento del conflicto.

En ese marco, el secretario general Omar Maturano se retiró de manera intempestiva de la reunión tras la exposición de las compañías sobre inversiones y obras proyectadas. Para el Gobierno, ese gesto rompió el diálogo y obligó a aplicar la conciliación obligatoria.

Sin embargo, la decisión oficial aparece más como un recurso de emergencia para frenar la protesta que como una solución real al conflicto. El Ejecutivo intimó al gremio a dejar sin efecto las medidas que ya habían afectado a más de un millón de pasajeros, pero evitó dar precisiones sobre cómo piensa atender los reclamos salariales y de inversión que dieron origen al paro.

“Es deber del Estado garantizar la continuidad de los servicios esenciales y resguardar el interés público, sin desatender los derechos laborales ni los mecanismos de negociación colectiva”, señaló el comunicado oficial. No obstante, hasta ahora el Gobierno se limitó a imponer la conciliación sin ofrecer respuestas de fondo que permitan encaminar el conflicto.