En el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Cañuelas desarrolló una agenda integral de actividades que convocó a autoridades, instituciones, estudiantes y vecinos, en una propuesta atravesada por la reflexión histórica, la participación comunitaria y el compromiso con la democracia.
Las actividades comenzaron el sábado con la proyección del documental “Revelar, indicios de identidad”, del director Fermín Rivera, en el Honorable Concejo Deliberante, seguida de un cine debate que abrió el intercambio sobre memoria e identidad.
La agenda continuó el 23 de marzo por la noche con una vigilia en la Plaza San Martín, que se extendió hasta las 0 horas. La propuesta incluyó intervenciones artísticas, micrófono abierto y una destacada grilla musical con artistas locales como Leandro Telechea, Keke López, Quimereando, Peter y Los Pájaros y Malo Bueno. A la medianoche, en el inicio simbólico del 24 de marzo, el cierre estuvo marcado por la presentación de Los Piojosos y la entonación del Himno Nacional, en un momento cargado de emoción colectiva.
Ya el 24 de marzo, las actividades iniciaron con el acto protocolar en el Pasaje Reimer, donde se entonó el Himno Nacional y se colocó una ofrenda floral en la obra “Resistencia”, de la artista Francisca Verd.
Durante el acto tomaron la palabra estudiantes y representantes institucionales. Antonella Villalba, ex alumna de la Escuela Estrada, y Elena Sargsyan, alumna de la Escuela Secundaria N°18 de Villa Adriana, compartieron sus reflexiones, junto a la concejala de la UCR Claudia Pereleteguy.
El cierre estuvo a cargo del vicepresidente del Parlasur, Gustavo Arrieta, quien transmitió el saludo de la intendenta Marisa Fassi y planteó que “como comunidad nos damos cita para reflexionar, mirar el pasado y pensar qué nos está pasando en el presente”.
En su intervención, Arrieta también vinculó el terrorismo de Estado con su dimensión económica, al señalar que “se impuso un modelo que multiplicó la deuda externa, destruyó la industria nacional y solo pudo sostenerse a través del terror”. Además, advirtió sobre el presente: “la violencia verbal, simbólica y fáctica se pasea como virtud”, y llamó a “defender la democracia como el mejor sistema que conocemos”.
La jornada continuó en el Honorable Concejo Deliberante, donde se colocó una ofrenda en el monumento a Esteban Reimer, obra del artista “Lenchi” y restaurada por Gladys Mondino. En ese marco, la presidenta del bloque Fuerza Patria, Sandra Cardozo, afirmó que “hay una sola historia, la de los 30.000 desaparecidos… tenían nombre, apellido y sueños”. El presidente del cuerpo, Maximiliano Mazzanti, cerró el tramo institucional reivindicando “la lucha incansable de las Madres, Abuelas y organismos de derechos humanos”.
El cierre de la jornada del 24 tuvo lugar en el Instituto Cultural Cañuelas, donde se desarrolló una propuesta artística que combinó poesía, música y reflexión. El poeta y periodista Raúl Valobra leyó textos propios y destacó el valor de la palabra como herramienta de memoria. Luego, el subsecretario de Derechos Humanos, Fernando Altamirano, reafirmó una consigna histórica: “son 30.000 y no vamos a dar ni un paso atrás”. También el concejal Kike Alcoba puso en valor el rol de las Madres de Plaza de Mayo: “si hoy estamos acá fue porque hubo un grupo de madres que enfrentaron a los genocidas”.
El cierre artístico incluyó la interpretación del tema “Madres”, de Los Caballeros de la Quema, a cargo de Sebastián Bolaño, Pablo Altamirano y Gabriel Gianoni, y la invitación a recorrer la muestra “Memorias”, realizada junto al Museo Campo.
La agenda fue organizada por el Gobierno municipal, con la participación de áreas como la Subsecretaría de Derechos Humanos, la Dirección de Juventud, el Instituto Cultural Cañuelas, la Dirección de Patrimonio Histórico, el área de Arte y Comunicación Urbana y la Subsecretaría de Comunicación Ciudadana, entre otras.
En un contexto donde los debates sobre el pasado reciente vuelven a ocupar espacio en la agenda nacional, las actividades en Cañuelas reafirmaron que la memoria no es solo un ejercicio del pasado, sino una herramienta para pensar el presente y proyectar el futuro.
