La gestión de Javier Milei atraviesa su momento más crítico en materia de apoyo social. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella cayó en septiembre un 8,2% respecto al mes anterior y se ubicó en 1,94 puntos, el nivel más bajo desde el inicio de su presidencia.
El dato refleja el impacto de los escándalos de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y la dura derrota que sufrió La Libertad Avanza en las legislativas de la provincia de Buenos Aires el pasado 7 de septiembre.
En agosto, el mismo indicador ya había mostrado una baja del 13,6%, lo que implica que en apenas dos meses el gobierno perdió más de medio punto en la medición, pasando de 2,45 en julio a 1,94 en septiembre. El retroceso también representa una caída interanual del 10% en comparación con septiembre de 2024.
Si se contrastan los resultados con administraciones anteriores, la confianza en Milei es 31,9% menor que la de Mauricio Macri en 2017 y apenas 23,1% mayor que la de Alberto Fernández en 2021, un contexto que evidencia la falta de sostén político y social de la actual gestión.
Los cinco subíndices del ICG también reflejaron retrocesos:
Honestidad de los funcionarios: -3,7%.
Capacidad para resolver problemas del país: -3,1%.
Eficiencia en la administración del gasto público: -11,2%.
Evaluación general del gobierno: -11,5%.
Preocupación por el interés general: -15,1%.
Por segmentos, el único grupo donde Milei conserva algo de respaldo es entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde la confianza creció un 17,1%. En cambio, la caída fue pronunciada entre los de 30 a 49 años (-10,1%) y los mayores de 50 (-12,5%). En cuanto a la geografía, la Ciudad de Buenos Aires mostró una leve suba (+1,1%), pero el conurbano bonaerense (-3,6%) y el interior del país (-10,9%) exhibieron fuertes retrocesos.
Con las elecciones generales a solo un mes, la encuesta confirma que el gobierno libertario llega debilitado y con una crisis de confianza cada vez más profunda, marcada por denuncias de corrupción y derrotas electorales que golpean su base política.
