Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política, pero esta vez no fue por una declaración legislativa ni por una medida de gobierno. La senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta publicó un video en sus redes sociales escuchando una canción de Lali Espósito, en medio de una semana marcada por sus diferencias con sectores del Gobierno nacional.
El detalle podría haber quedado reducido a una cuestión musical, pero el contexto político convirtió la publicación en algo más. Bullrich eligió “No me importa”, de Lali, y acompañó el video con la frase: “Sé que todos los ‘peros’ tienen un ‘porqué’”. La publicación apareció pocas horas después de que cuestionara la forma en que fueron incorporadas modificaciones vinculadas con discapacidad al proyecto de Presupuesto 2027.
La senadora había planteado que esos cambios no habían sido discutidos previamente en la mesa política del oficialismo. Su reclamo apuntó especialmente a la falta de coordinación entre quienes participan de las negociaciones políticas y el equipo económico que elaboró el proyecto.
El tema no es menor. El capítulo de discapacidad incluido en el Presupuesto 2027 contempla modificaciones al régimen de prestaciones y cambios sobre normas que regulan la atención integral de las personas con discapacidad. La discusión legislativa, por lo tanto, no se limita a una disputa interna: detrás de los artículos del proyecto están prestaciones y recursos que afectan directamente a familias, instituciones y trabajadores del sector.
En ese escenario, el video de Bullrich adquirió un significado político que excedió ampliamente la canción. Lali Espósito mantiene desde 2023 un enfrentamiento público con Javier Milei, por lo que la elección de ese tema fue rápidamente interpretada como un gesto de diferenciación dentro del oficialismo. Bullrich no explicó públicamente que el video tuviera ese objetivo, por lo que cualquier lectura sobre una intención específica debe tomarse como interpretación y no como un hecho confirmado.
La respuesta del Presidente también fue llamativa. Consultado por la publicación, Milei buscó quitarle dramatismo a la elección musical y sostuvo que no veía ningún problema en que Bullrich escuchara a Lali. Incluso afirmó que, después de la polémica que mantuvo con la cantante, escuchó algunas de sus canciones y que algunas le gustaron.
Así, una canción terminó funcionando como el escenario visible de una discusión bastante más profunda: cuánto margen tienen las distintas figuras del oficialismo para marcar diferencias, cómo se toman las decisiones y qué lugar ocupa la mesa política en una gestión que se prepara para discutir un Presupuesto que tendrá impacto sobre áreas sensibles.
Mientras las redes sociales convierten cada gesto en un mensaje político, en el Congreso comienza una discusión mucho más concreta. Allí, detrás de videos, canciones y cruces internos, se definirá qué partidas tendrán los distintos sectores del Estado durante 2027 y qué consecuencias tendrán esas decisiones sobre la vida cotidiana.