El costo de vida continúa elevando la vara para los hogares porteños. Según los últimos datos difundidos por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores necesitó durante junio ingresos mensuales de al menos $2.493.587 para ser considerada de clase media.
La cifra refleja el fuerte impacto que tienen los aumentos de precios sobre la economía familiar y marca un nuevo incremento en el ingreso mínimo requerido para mantener ese nivel socioeconómico. De esta manera, acceder y sostener un nivel de vida propio de la clase media se vuelve cada vez más difícil para miles de hogares.
El informe también señala que una familia de las mismas características cayó por debajo de la línea de pobreza si sus ingresos no alcanzaron los $1.577.314 mensuales. En tanto, la línea de indigencia quedó establecida en $858.407, monto mínimo necesario para cubrir únicamente la Canasta Básica Alimentaria.
Para ser considerada de clase media, el ingreso familiar debe ubicarse por encima del umbral establecido por el organismo porteño y hasta un máximo cercano a los $7,9 millones mensuales, rango que contempla a los sectores medios según la metodología oficial.
Los datos muestran que el costo de cubrir gastos esenciales como alimentos, vivienda, transporte, salud, educación y servicios continúa creciendo, obligando a muchas familias a destinar una mayor parte de sus ingresos a necesidades básicas. En ese contexto, cada actualización de las canastas refleja las dificultades que enfrentan numerosos hogares para conservar su poder adquisitivo.
El relevamiento del IDECBA vuelve a poner en evidencia cómo el incremento del costo de vida modifica la composición de los distintos sectores sociales. Mientras los ingresos necesarios para integrar la clase media siguen aumentando, muchas familias ven cada vez más complejo mantener ese nivel de vida, incluso cuando cuentan con empleo formal o más de un ingreso en el hogar.
