La combinación de altas temperaturas, falta de lluvias y sectores con escaso mantenimiento volvió a poner en tensión a la comunidad de Cañuelas. En apenas unos días, los Bomberos Voluntarios debieron superar las 400 intervenciones, muchas de ellas vinculadas a incendios de pastizales que se multiplicaron en distintos puntos del distrito.
Uno de los episodios más delicados se produjo a comienzos de la semana en campos cercanos al camino Panelo. Las llamas comenzaron en una zona rural y avanzaron favorecidas por el viento y la vegetación seca. El frente ígneo se desplazó en dirección al área urbana, generando momentos de preocupación en sectores próximos al hospital Ángel Marzetti y viviendas de barrios cercanos. Varias dotaciones trabajaron durante horas para frenar el avance y evitar que el fuego alcanzara casas.
El humo cubrió parte del casco urbano y la caída de cenizas generó inquietud entre vecinos, que siguieron de cerca el operativo. Con apoyo de fuerzas de seguridad y personal de asistencia, finalmente la situación fue controlada, aunque los equipos permanecieron realizando tareas preventivas para impedir rebrotes.
Días más tarde, otro foco se registró frente al barrio Los Nogales. Allí, residentes señalaron la acumulación de pasto seco y la falta de desmalezado como factores determinantes. La ausencia de mantenimiento en banquinas y espacios abiertos crea un escenario propicio para que cualquier chispa se transforme en un incendio de magnitud.
También hubo intervenciones en otras calles del distrito, donde el fuego se propagó con rapidez debido a la abundante vegetación. Desde el cuartel remarcan que la mayoría de estos siniestros se originan por descuidos: colillas mal apagadas, quema de residuos o fuegos que no se extinguen correctamente.
El esfuerzo humano tiene además un fuerte impacto económico. Cada salida implica un consumo elevado de combustible y recursos. Solo en el último mes, los gastos en este rubro prácticamente se duplicaron, con cifras que superan ampliamente los valores habituales por unidad movilizada.
Mientras continúan las tareas preventivas, las autoridades reiteran el pedido de responsabilidad social. En un contexto de sequía persistente, cualquier acción imprudente puede desencadenar consecuencias graves. La colaboración vecinal, advierten, es clave para evitar que la situación escale aún más.
