La crisis en el sistema de salud vuelve a golpear con fuerza a los jubilados. Más de 28 clínicas y sanatorios privados de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut decidieron suspender la atención programada y las prestaciones ambulatorias no urgentes para afiliados del PAMI debido a la falta de pago por parte del Gobierno nacional.
Las entidades de salud habían advertido formalmente sobre la gravedad de la situación a comienzos de febrero mediante una nota dirigida al titular del INSSJP-PAMI, Esteban Leguízamo. Sin embargo, ante la ausencia de respuestas concretas, resolvieron avanzar con la suspensión de servicios, una medida que impacta directamente en miles de jubilados y pensionados de la región patagónica.
Por el momento, se mantienen las guardias y la atención de urgencias y emergencias. No obstante, desde el sector privado advirtieron que, si no hay una solución inmediata y un plan de recomposición financiera, incluso esas prestaciones podrían verse afectadas.
Entre los principales reclamos, las clínicas señalaron fuertes atrasos en el pago de consultas ambulatorias y módulos de internación de mediana y alta complejidad. También denunciaron cambios en las fechas de cobro que alteran la previsibilidad financiera, complicando el pago de salarios al personal y el sostenimiento diario de los establecimientos.
A este escenario se suma otro problema estructural: las actualizaciones presupuestarias no acompañan el ritmo inflacionario. Esto significa que los fondos no solo llegan tarde, sino que además resultan insuficientes frente al aumento constante de los costos médicos, insumos y servicios.
La decisión deja en evidencia el impacto del ajuste y la desorganización administrativa del Gobierno de Javier Milei, que vuelve a descargar el peso de la crisis sobre los sectores más vulnerables. Jubilados que aportaron durante décadas hoy ven restringido su acceso a estudios, tratamientos y controles médicos esenciales.
Desde el sector sanitario advirtieron que la intención es preservar tanto la atención a los afiliados como las fuentes laborales, pero alertaron que sin una respuesta urgente, el sistema privado de salud en la Patagonia podría entrar en una etapa de riesgo operativo que afectaría de manera masiva a los adultos mayores.
