Mientras los incendios forestales siguen avanzando sin freno en la Patagonia, seis gobernadores de distintas extracciones políticas decidieron coordinar una respuesta concreta ante la inacción del Gobierno nacional. El objetivo es impulsar en el Congreso una ley que declare la Emergencia Ígnea, una herramienta clave para liberar fondos extraordinarios y fortalecer el combate contra el fuego que ya arrasó con más de 230 mil hectáreas en los últimos meses.
La contracara de esta situación es la agenda presidencial. Mientras las llamas avanzan sobre bosques, viviendas y áreas productivas, Javier Milei eligió pasar la semana en Mar del Plata, donde participó de eventos partidarios y actividades artísticas, lejos de las zonas afectadas por una de las crisis ambientales más graves de los últimos años.
El reclamo provincial fue formalizado tras una reunión virtual encabezada por los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Durante el encuentro, los mandatarios analizaron la situación particular de cada distrito y coincidieron en la necesidad de una respuesta urgente por parte del Estado nacional.
La iniciativa apunta a que el Congreso trate el proyecto durante el período de sesiones extraordinarias que comenzará el próximo 2 de febrero. La declaración de la Emergencia Ígnea permitiría agilizar recursos económicos, reforzar el equipamiento, sumar brigadistas y mejorar la coordinación entre Nación y provincias para enfrentar los incendios.
Si bien los gobernadores mantienen distintas relaciones políticas con la Casa Rosada, el avance del fuego funcionó como punto de unidad. La prioridad, remarcaron, es proteger a las comunidades afectadas, los ecosistemas y las economías regionales que hoy están en riesgo.
Mientras tanto, desde el Poder Ejecutivo nacional no hubo anuncios concretos ni presencia activa en el territorio. La imagen del Presidente cantando en un teatro de Mar del Plata, en paralelo al reclamo de las provincias patagónicas, expone con crudeza las prioridades de un gobierno que sigue ausente frente a una emergencia que no espera.
