La provincia de Buenos Aires dio un paso clave para completar una de las obras hidráulicas más importantes de su historia reciente. El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos lanzó la licitación del Tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado, una iniciativa estratégica que permitirá mitigar inundaciones, recuperar tierras productivas y mejorar la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses, pese a la paralización de obras dispuesta por el Gobierno Nacional.
El anuncio fue encabezado por el ministro Gabriel Katopodis, junto a su par de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, autoridades provinciales del área hídrica, intendentes de los municipios involucrados y representantes de entidades agropecuarias. La decisión política del gobernador Axel Kicillof es clara: continuar con infraestructura clave para el desarrollo, aun cuando la Casa Rosada haya optado por el ajuste y el abandono de obras fundamentales.
El Tramo V contempla trabajos de adecuación, ensanche y profundización del cauce del río Salado en sus etapas 1 y 2, a lo largo de más de 60 kilómetros entre Bragado y aguas abajo de la laguna Rocha, atravesando Alberti, Bragado y Chacabuco. La inversión estimada asciende a 138 millones de dólares, con financiamiento mixto: un préstamo del Banco Europeo de Inversión (BEI) por 110 millones y aportes del Tesoro provincial. La apertura de sobres está prevista para el 26 de febrero.
Katopodis remarcó que se trata de “una de las obras más estratégicas de los últimos 30 años” y cuestionó con dureza la política del presidente Javier Milei: “Cuando el Gobierno Nacional decide abandonar la obra pública, deja al país sin futuro. Infraestructura es desarrollo, producción y trabajo”.
Además del dragado del río, el proyecto incluye la reconstrucción de siete puentes viales y ferroviarios, fundamentales para la conectividad regional. Las intervenciones permitirán recuperar cerca de 400 mil hectáreas productivas, ampliar la frontera agropecuaria y garantizar una gestión ambiental que preserve los humedales de la cuenca.
Por su parte, el ministro Javier Rodríguez subrayó que la inversión refleja “una mirada federal del desarrollo bonaerense”, y reclamó por la paralización del Tramo IV del Plan Maestro, responsabilidad del Gobierno Nacional. “Los fondos existen, están previstos por ley y provienen del impuesto a los combustibles, pero Milei decidió no destinarlos a las obras para las que fueron creados”, advirtió.
El Tramo V es el último segmento del Plan Maestro del Salado, que en total abarca más de 531 kilómetros y 17 millones de hectáreas, el 55% del territorio bonaerense. Una vez finalizado, permitirá triplicar la capacidad de conducción del río y avanzar en la recuperación de 8 millones de hectáreas productivas, consolidando una política de Estado que protege al interior provincial frente a sequías e inundaciones.
Mientras el Gobierno Nacional mantiene obras frenadas y fondos subejecutados, la Provincia vuelve a marcar el rumbo con planificación, inversión y presencia del Estado. El Salado avanza, y con él, el desarrollo bonaerense.
