Enero arranca con aumentos en tarifas y servicios y vuelve a tensionar el bolsillo familiar

El comienzo de 2026 llega acompañado por una nueva serie de aumentos en tarifas y servicios esenciales, que impactan de manera directa en el gasto mensual de los hogares. Transporte, alquileres, combustibles, salud privada y servicios públicos registran subas que reavivan la tradicional “cuesta de enero”, en un contexto donde los ingresos continúan ajustados.

Las actualizaciones se inscriben en la política de recomposición de precios y reducción de subsidios que impulsa el Gobierno nacional, con el objetivo de trasladar gradualmente los costos reales de los servicios a los usuarios.

Entre los principales incrementos que comienzan a aplicarse durante enero se destacan:

  • Transporte público: el boleto de colectivos en el Área Metropolitana y la provincia de Buenos Aires registra una suba promedio cercana al 4,5%, mientras que el subte mantiene su tarifa durante enero, con nuevos ajustes previstos para los próximos meses.
  • Alquileres: los contratos alcanzados por la normativa anterior aplican en enero una actualización anual superior al 36%, lo que genera un fuerte impacto en los inquilinos que renuevan este mes.
  • Medicina prepaga: las cuotas de los planes de salud privada aumentan entre 2,2% y 2,9%, consolidando una dinámica de subas mensuales.
  • Servicios públicos: las boletas de electricidad registran incrementos en torno al 2,5%, mientras que gas y agua continúan con ajustes periódicos vinculados a la inflación y la quita de subsidios.
  • Combustibles: las petroleras aplican un aumento promedio estimado del 2,5%, impulsado por la actualización de impuestos y costos, con impacto directo sobre el transporte y los precios de bienes y servicios.
  • Telefonía e internet: distintos planes y empresas confirman incrementos que oscilan entre el 5% y el 10%, según la compañía y el tipo de servicio.

En este escenario, el costo de vida continúa en niveles elevados. De acuerdo con estimaciones basadas en la canasta total de consumo, una familia tipo de cuatro integrantes necesita hoy más de 1,2 millones de pesos mensuales para no caer por debajo de la línea de pobreza. Solo para cubrir la canasta básica alimentaria, el ingreso requerido supera los 430 mil pesos, lo que refleja la dificultad de afrontar incluso los gastos esenciales.

Con salarios que no logran recuperar poder adquisitivo al mismo ritmo que los precios, el arranque del año encuentra a millones de hogares con mayores gastos fijos y un margen cada vez más estrecho, mientras los aumentos de enero anticipan un primer trimestre económico marcado por la cautela y la retracción del consumo.