El fútbol argentino está de luto. Miguel Ángel Russo, uno de los entrenadores más queridos y respetados del país, falleció este miércoles a los 69 años luego de atravesar un delicado cuadro de salud. El histórico DT de Boca Juniors venía luchando desde hace años contra un cáncer de vejiga y de próstata, una batalla que enfrentó con la misma entereza con la que vivió su carrera dentro y fuera de las canchas.
Desde fines de septiembre se encontraba con licencia médica y, en las últimas semanas, había sido hospitalizado varias veces por complicaciones derivadas de su enfermedad. La noticia de su muerte conmueve al mundo del fútbol, que hoy despide a un referente indiscutido de la pasión, el esfuerzo y la humildad.
Nacido en Lanús en 1956, Russo construyó su nombre primero como jugador y luego como entrenador. Como mediocampista de Estudiantes de La Plata fue un símbolo del club durante más de una década, disputando más de 400 partidos entre 1975 y 1988. Pero fue en su rol de director técnico donde alcanzó una trascendencia enorme, dejando huella en instituciones de todo el país y del exterior.
Su carrera como DT lo llevó a dirigir a Rosario Central, San Lorenzo, Vélez, Estudiantes, Racing y, por supuesto, Boca Juniors, donde logró su mayor gloria en 2007 al conquistar la Copa Libertadores junto a Juan Román Riquelme. Su capacidad táctica, su serenidad y su respeto dentro del vestuario lo transformaron en un líder natural, admirado por colegas y jugadores.
También supo dejar marca fuera del país, especialmente en Millonarios de Colombia, con quien se consagró campeón en 2017. Su vigencia y pasión por el fútbol lo mantuvieron siempre activo, incluso mientras atravesaba difíciles tratamientos médicos.
En 2020 volvió a Boca, donde obtuvo la Superliga y la Copa Diego Maradona, reafirmando que su sabiduría y temple seguían intactos. Pese a los golpes que le dio la vida, nunca perdió su sonrisa ni su humildad, y siempre se mostró agradecido con el fútbol, su gran amor.
Miguel Ángel Russo fue mucho más que un técnico exitoso: fue un ejemplo de superación, respeto y compromiso. Su legado quedará grabado en la memoria de los hinchas y en la historia grande del deporte argentino.
