El Senado nacional volvió a dejar en evidencia la debilidad política del gobierno de Javier Milei al ratificar, con amplias mayorías, las leyes de Emergencia en Salud Pediátrica y de Financiamiento Universitario, ambas vetadas por el Presidente. Con 59 votos afirmativos en el primer caso y 58 en el segundo, la Cámara alta convirtió en ley ambas iniciativas, marcando el tercer revés parlamentario del Ejecutivo en lo que va del año.
La votación mostró un oficialismo aislado y sin capacidad de negociación, incluso tras los intentos del ministro del Interior, Lisandro Catalán, de recomponer vínculos con distintos bloques. Los únicos rechazos provinieron de los libertarios y de sus aliados Francisco Paoltroni y Carmen Álvarez Rivero, mientras que la senadora Vima Bedia, de La Libertad Avanza, sorprendió al ausentarse al momento de votar.
Durante el debate, senadores de distintos espacios cuestionaron la consigna presidencial de que “no hay plata”, recordando que el Gobierno destinó recursos millonarios para beneficiar a grupos concentrados mientras recortaba en educación y salud. Eduardo “Wado” de Pedro recordó que la baja temporal de retenciones costó 1.500 millones de dólares en apenas tres días, “el mismo monto que falta para financiar las universidades”. En la misma línea, Lucía Corpacci apuntó que el veto presidencial “es vergonzoso” y defendió la necesidad de garantizar atención pediátrica y recursos para hospitales.
También se sumaron críticas desde sectores no alineados con el kirchnerismo. Guadalupe Tagliaferri (PRO disidente) advirtió que el eslogan “no hay plata” se convirtió en “un relato insostenible”, mientras que Martín Lousteau puso en evidencia los gastos del Gobierno en favor de exportadoras y empresarios, contrastándolos con el presupuesto del Garrahan.
Las dos leyes representan un alivio para sectores críticos: la de financiamiento universitario prevé actualizaciones presupuestarias desde enero de 2025, incrementos bimestrales por inflación y recomposición salarial para docentes y no docentes. En tanto, la emergencia pediátrica prioriza fondos para medicamentos, insumos, equipamiento y salarios del personal de salud, además de eximir del impuesto a las Ganancias a médicos y trabajadores de hospitales pediátricos.
Con este resultado, Milei suma un nuevo golpe político en el Congreso, que vuelve a marcarle la cancha y deja expuesto el creciente aislamiento del oficialismo frente a una oposición amplia y consolidada.
