Masiva marcha universitaria contra Milei: una fiesta popular que frenó los vetos

La Plaza Congreso se convirtió en el epicentro de una histórica movilización en defensa de la Universidad Pública. Miles de estudiantes, docentes, científicos, gremios, artistas y familias coparon las calles para rechazar los vetos del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario y a la Emergencia Pediátrica.

Desde el mediodía, la multitud se concentró en un clima de lucha y esperanza, con banderas, carteles, música y consignas que exigían el fin del ajuste sobre la educación y la salud. Las vallas impuestas por el gobierno no impidieron que la plaza se colmara con una marea humana que transformó la protesta en una verdadera fiesta popular.

El momento más emotivo llegó cuando se conoció que en el Congreso los diputados habían rechazado los vetos de Milei. La noticia desató un estallido de aplausos, cánticos y lágrimas. “Hoy demostramos que la movilización sirve y que la universidad pública no se rinde”, celebró Pablo Perazzi, secretario general de FEDUBA.

La marcha estuvo atravesada por testimonios conmovedores: jóvenes que son la primera generación de sus familias en acceder a la universidad, investigadores que reclaman recursos para sostener proyectos científicos vitales y trabajadores que defienden el derecho de sus hijos a estudiar. “La educación no es un gasto cuando te quieren ignorante”, decía uno de los carteles más fotografiados.

La CGT, junto a sindicatos de la construcción, la docencia y la salud, también se hizo presente, reforzando la idea de que la defensa de la educación pública no es un reclamo sectorial, sino una causa nacional.

Cuando el himno retumbó en la plaza, la emoción fue generalizada. Muchos lloraron abrazados, convencidos de que el triunfo parlamentario era también un triunfo de la calle. “Esto es un trabajo práctico de democracia, aprendimos que organizados podemos frenar los atropellos”, resumió un dirigente universitario desde el escenario.

La jornada dejó en claro que la universidad pública es mucho más que aulas y títulos: es un motor de igualdad, soberanía y futuro. Y frente al intento del gobierno de desfinanciarla, el pueblo respondió con la fuerza de la unidad.