Milei se atrinchera en Olivos para sostener vetos y evitar otra derrota en el Congreso

Tras las duras caídas legislativas en Diputados y el Senado por el aumento de las jubilaciones, la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, Javier Milei volvió a ponerse al frente de las negociaciones políticas. Anoche, el presidente reunió en la Quinta de Olivos a diputados de La Libertad Avanza y del PRO con un objetivo central: blindar los vetos presidenciales y frenar el avance de las leyes que ponen en riesgo su plan económico.

La cumbre se desarrolló en un clima de tensión. El oficialismo teme que la oposición, fortalecida por la rebelión de los gobernadores, logre los votos necesarios para revertir los vetos y aprobar iniciativas que obligarían al Ejecutivo a destinar más fondos a jubilados, personas con discapacidad y provincias. Entre los proyectos que generan mayor preocupación en la Casa Rosada están la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el reparto del impuesto a los combustibles, ambos con media sanción del Senado y respaldados por mandatarios de todos los signos políticos.

En las comisiones de Presupuesto y de Energía de Diputados, los números no favorecen al gobierno. El bloque opositor, que incluye al peronismo, partidos provinciales y fuerzas de izquierda, está a punto de reunir las firmas para dictaminar a favor de estas leyes y convocar a una sesión especial, que se proyecta para el 20 de agosto. Ese día también podría tratarse el rechazo a los vetos presidenciales.

Milei apuesta a sus aliados más cercanos, como los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Jorge Macri (CABA). Sin embargo, mantiene dudas sobre el bloque “Provincias Unidas”, que reúne a figuras como Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz).

Para seducirlos, el Gobierno desliza la posibilidad de incluir beneficios para las provincias en el Presupuesto 2026, que se presentará en septiembre. Pero los mandatarios, con sus economías ahogadas por los recortes y sin garantías de cumplimiento, no parecen dispuestos a esperar promesas post-electorales. El riesgo para Milei es claro: si no logra fracturar el frente opositor, podría enfrentar una nueva derrota en el recinto y ver debilitado su escudo político en pleno año electoral.